
Que la crisis económicas son inherentes al sistema económico existente así como su carácter cíclico es una afirmación fuera de toda duda.
Las políticas económicas practicadas, la ausencia de controles y la falta de regulación de los mercados financieros son el elemento central de las causas que contribuyen una y otra vez de forma repetitiva al desastre, al riesgo exagerado y a la correspondiente crisis que una vez más van a pagar los mismos de siempre, los sectores más débiles que sin haberla provocado van a ver reducidos sus derechos sociales y a empobrecer sus ya de por sí maltrechas economías.
Pero ni es inevitable, ni es razonable, ni es justo y la mayoría de las veces es profundamente ilegal.
Además desde los sectores económicos con nombre y apellido que tratan de enmascararse en los “Mercados” y la colaboración entusiasta de un gobierno que mira fijamente a la derecha en materia económica, tratan de que nos creamos como dogma de fe, que el raquítico estado de protección social que disfrutamos a duras penas es el causante de todos los problemas de la economía y que solamente con su reducción o desaparición es posible salir de la crisis. Estableciendo por tanto, sin ningún razonamiento que solo hay una única política económica para superar el bache.
España tiene la presión fiscal 8 puntos por debajo de la media europea, las rentas del trabajo soportan el doble de presión fiscal que las rentas de capital, éstas a su vez son las responsables de la mayor bolsa de fraude fiscal en nuestro país y además estamos muy por debajo del gasto social en Europa.
Ni una sola medida para que los causantes de la crisis la paguen: Ni restablecimiento del Impuesto de Patrimonio, ni elevación de la presión fiscal vía IRPF a las rentas más altas, ni tasas a los bancos, ni lucha contra el fraude fiscal, ni incremento de la presión fiscal a las SICAV. Aun a pesar de los inmensos e inmorales beneficios de la banca en 2009.
La respuesta gubernamental es un clásico de la política neoliberal de la derecha económica: Abaratamiento del despido, mayores facilidades para el mismo, precarización laboral, aumento del periodo de cotización y de la edad de jubilación, reducción del subsidio de desempleo, es decir, todo un catalogo de recortes sociales a los trabajadores. Pero hay una alternativa social a la crisis, con una reforma fiscal progresiva, habría recursos suficientes para poder hacer frente a esta época de crisis sin necesidad de acudir a los recortes sociales.
Sobran motivos para la HUELGA GENERAL, que tendrá lugar el próximo día 29 de septiembre y en la preparación y en su éxito IUPINTO va poner todo su empeño, esfuerzo y participación. Huelga general el 29 de septiembre: Sobran motivos