Europa se enfrenta a una de las crisis más severas del capitalismo que pueden implicar graves consecuencias y peligros para l@s trabajador@s y pueblos. Una crisis que es el resultado de las políticas neoliberales de la Unión Europea – consagradas en los tratados y en la "Estrategia de Lisboa" ‐, que promueven la libre circulación no regulada del capital, la liberalización de mercados y la financialización cada vez mayor de la economía; la reducción de la inversión pública; la explotación cada vez mayor a través de la pérdida de valor salarial y la desregulación de las relaciones laborales; y el impulso la liberalización y privatización de los servicios públicos.
Políticas que promueven la acumulación de beneficios colosales por los grandes grupos económicos y financieros, la formación de grandes monopolios y el deterioro de las condiciones de vida de l@s trabajador@s y los pueblos.
Las medidas adoptadas recientemente por la Unión Europea y ejecutadas por la mayor parte de los gobiernos tienen como objetivo principal socializar las pérdidas y beneficiar los intereses de los grandes grupos económicos y financieros.
Al mismo tiempo, faltándole al respeto a la voluntad soberana y democrática expresada a través de los referéndums del pueblo francés, holandés e irlandés, insisten en una Unión Europea más neoliberal y militarista, bajo la dominación de los grandes poderes, a saber a través de la tentativa persistente de puentear el rechazo del Tratado de Lisboa en el referéndum irlandés de 2008.
Es a través de la lucha de l@s trabajador@s y de los pueblos que se puede responder a la situación y abrir las sendas del cambio necesario, rechazando que aquéllos que más sufren sean los que paguen por los efectos de la crisis, y exigiendo mejores condiciones de vida, más democracia, cooperación y paz entre los pueblos.
Lograr una transformación social profunda, superando la explotación y la opresión. En continuidad con compromisos previos, las elecciones de junio de 2009 al Parlamento Europeo son para nosotros ‐fuerzas progresistas y de izquierda‐ una oportunidad de reafirmar que esas alternativas a las políticas neoliberales y militaristas de la Unión Europea existen. Nuestro objetivo es una Europa de cooperación, de progresos sociales, de igualdad, que promueva el medio ambiente, respete la democracia, la solidaridad y la paz. Solamente otro rumbo en la Unión Europea puede contribuir a esto.