Hace ya más de 30 años, la aprobación de la Constitución fue un importante avance en el proceso de democratización del país, pero era necesario desarrollarla y aplicar una política que acabara con las instituciones y prácticas autoritarias que pervivían. La oposición democrática reclamaba la celebración de elecciones, ya que los ayuntamientos y diputaciones continuaban en manos de las autoridades franquistas.
Adolfo Suárez, primer presidente español de esta nueva etapa, convocó elecciones para el 3 de abril. Por tanto, las Elecciones Municipales celebradas el 3 de abril de 1979 suponen el punto de arranque de una etapa decisiva en el desarrollo de nuestros pueblos y ciudades, el acercamiento entre los ciudadanos y sus ediles que da lugar, a la expresión más directa de la democracia.
La masiva participación electoral de la jornada y la constitución de estos primeros ayuntamientos fue la fiesta de la libertad y de la democracia que deseaba la sociedad española.
Durante estos treinta años, los Gobiernos Locales, junto las Diputaciones Provinciales, ha mejorado el bienestar social de los ciudadanos, prestándoles una gran cantidad de servicios de gran calidad. El cambio y el progreso experimentado se debe en gran medida al esfuerzo de los más de 300.000 concejales y alcaldes que han desarrollado sus muchas responsabilidades a lo largo de este tiempo, junto con el apoyo y la confianza de su ciudadanía, comprometida con el presente y futuro de sus pueblos y ciudades.
Por tanto conmemorar este día, supone festejar los valores de la Democracia, la libertad, la igualdad, la justicia y el pluralismo político.